¡Vuelve a trazar!
La ciencia participativa al servicio del océano
Con RETRACE!, Surfrider recurre a la ciencia participativa para convertir a cada ciudadano en un agente del cambio.
Nuestro programa permite analizar la cantidad, la naturaleza y la distribución de los residuos encontrados en las playas y riberas de los ríos de toda Europa, gracias a un riguroso protocolo científico aplicado por miles de participantes.
Como auténticos centinelas, la ciudadanía suele ser la primera en detectar los casos de contaminación que afectan a su territorio.
A través del proyecto RETRACE!, se convierten en actores fundamentales en la recopilación de información local, documentando metódicamente los casos de contaminación por residuos acuáticos según los estándares científicos europeos.
De los datos sobre el terreno a las medidas políticas
La información recopilada sobre el terreno sirve de base para nuestras acciones a todos los niveles: local, nacional y europeo.
Los datos se analizan, se cruzan y se armonizan siguiendo protocolos científicos bien definidos, y luegose ponen a disposición de los investigadores para ampliar los conocimientos sobre la contaminación acuática.
Además, se convierten en argumentos decisivos en nuestras campañas dirigidas a los responsables políticos y a las empresas para que actúen directamente en el origen y promuevan normativas más estrictas.
El compromiso de cada uno se convierte en una fuerza colectiva: cada recogida de residuos refuerza el esfuerzo común y permite a Surfrider, y a las asociaciones con las que colabora estrechamente, alzar una voz unida y eficaz frente a la contaminación acuática.
Cada participante, a su manera, contribuye de forma concreta a la preservación del medio ambiente y del océano, al tiempo que participa en la evolución de la legislación medioambiental.
Nuestras campañas
El tabaco
Las colillas de cigarrillos son el residuo más recogido en las acciones sobre el terreno llevadas a cabo por Surfrider, y siempre ocupan el primer puesto en los recuentos realizados durante las recogidas ciudadanas.
Cada año se tiran al medio ambiente 4,5 billones de colillas.
Están fabricados con un filtro de plástico (acetato de celulosa) y liberan más de 7 000 sustancias químicas tóxicas; una sola colilla puede contaminar hasta 1 000 litros de agua.
Los datos obtenidos de las recogidas del programa RETRACE! permiten documentar la magnitud de esta contaminación en los entornos urbanos, costeros y acuáticos, y demostrar su impacto directo en los ecosistemas marinos.
Transportadas por el viento y las aguas pluviales hacia los ríos y, posteriormente, hacia el océano, las colillas se fragmentan en microplásticos al tiempo que liberan sustancias tóxicas que contaminan la fauna y la flora.
Estos datos de campo respaldan las campañas de defensa de Surfrider destinadas a responsabilizar a la industria tabacalera.
Así, los filtros de cigarrillos se han incluido en la Directiva europea sobre plásticos de un solo uso (SUP), que aplica el principio de «quien contamina paga» a los fabricantes para financiar la prevención y la gestión de esta contaminación.
Ante la magnitud del problema, Surfrider va más allá y pide ahora la prohibición de los filtros de cigarrillos, una medida respaldada por organizaciones sanitarias y por la Organización Mundial de la Salud, al tiempo que alerta sobre nuevas fuentes de contaminación, como los cigarrillos electrónicos desechables y los bolsillos de nicotina.
Así, los datos recopilados durante las acciones ciudadanas no se limitan a medir la contaminación: permiten documentar un problema sistémico, poner de manifiesto, a través del número de ciudadanía movilizada, la gran expectativa de que los responsables políticos adopten medidas ambiciosas, y respaldar medidas políticas concretas para reducir esta contaminación en su origen.
El plástico:
, una plaga mundial del siglo XXI
Los plásticos de un solo uso (botellas, bolsas de plástico, envases de alimentos, bastoncillos de algodón o filtros de cigarrillos) se encuentran entre los residuos que se recogen con mayor frecuencia en las campañas de recogidas sobre el terreno.
Aunque están diseñados para utilizarse solo unos minutos, persisten en el medio ambiente durante años y constituyen una parte importante de la contaminación observada en las playas y en los cursos de agua.
Los datos recopilados y cuantificados durante las acciones de recogida del programa RETRACE! permiten documentar esta contaminación de forma precisa y periódica. Estas observaciones confirman la magnitud de un fenómeno mundial: la producción de plástico ha pasado de 1,5 millones de toneladas en 1950 a más de 450 millones de toneladas en 2020 (1), y podría alcanzar cerca de 740 millones de toneladas de aquí a 2040 (2).
Una parte importante de estos residuos escapa a los sistemas de gestión y acaba en el medio natural, donde se fragmenta progresivamente en microplásticos.
Los datos recopilados sobre el terreno han desempeñado un papel fundamental en la labor de Surfrider para reducir los plásticos de un solo uso desde el origen. En concreto, han contribuido a la adopción de la Directiva europea sobre plásticos de un solo uso (SUP), cuyo objetivo es prohibir o reducir algunos de los productos que más se encuentran en el medio ambiente.
Surfrider continúa hoy con esta labor, supervisando la aplicación de esta directiva en los Estados miembros, especialmente a nivel nacional, con el fin de garantizar su aplicación efectiva.
Por otra parte, ahora que se ha aprobado el Reglamento sobre envases y residuos de envases (PPWR), la asociación sigue actuando a nivel europeo para apoyar su aplicación, especialmente en el sector de la restauración, con el fin de promover soluciones de reducción y reutilización en lugar de alternativas engañosas.
Los datos recopilados también siguen utilizándose a nivel europeo en el marco del proceso de evaluación de la Directiva de plásticos de un sólo uso (SUP).
Así, los datos procedentes de las recogidas ciudadanas permiten documentar la magnitud de la contaminación por plásticos, respaldar normativas ambiciosas y orientar las políticas públicas hacia una reducción real de los plásticos en origen.
Los biomédicos
Los biomédias son pequeños soportes plásticos que se utilizan en numerosas plantas depuradoras para favorecer el desarrollo de bacterias que filtran las aguas residuales.
Sin embargo, cuando no se confinan adecuadamente, estos cilindros de unos pocos milímetros pueden escaparse durante episodios de lluvias intensas, desbordamientos u operaciones de mantenimiento. Una vez liberados, se suman a las 9 a 15 millones de toneladas de plástico que contaminan los océanos cada año.
Gracias a las observaciones realizadas durante las recogidas ciudadanas y a las notificaciones sobre el terreno en el marco del programa RETRACE!, Surfrider ha podido documentar la aparición de este tipo de contaminación, aún muy desconocida.
Hasta la fecha, se han registrado más de 40 incidentes de contaminación por biosoportes en 12 países europeos, con más de 1 600 testimonios de ciudadanos que han señalado su presencia en las playas y en los medios acuáticos.
Estos datos han permitido poner de manifiesto una contaminación que hasta ahora apenas figuraba en las estadísticas oficiales y han servido de base para los trabajos de investigación y defensa de Surfrider.
Esta movilización ciudadana ha contribuido a un avance importante: la inclusión de medidas de prevención contra la pérdida de biomateriales en la Directiva europea sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas (Urban Waste Water Treatment Directive).
Hoy en día, las recogidas y las denuncias siguen ampliando los conocimientos científicos y respaldando las acciones de Surfrider para documentar mejor esta contaminación y garantizar la aplicación efectiva de las medidas destinadas a prevenir estos vertidos en su origen.
Granulado de plástico industrial
Los gránulos de plástico industriales (GPI), también conocidos como pellets, sonuna de las principales fuentes de contaminación primaria por microplásticos.
Cada año se pierden en Europa unas 180 000 toneladas de gránulos de plástico, y cientos de miles de toneladas acaban en los medios acuáticos a escala mundial.
Gracias a las recogidas y a la cuantificación realizadas en el marco del programa RETRACE!, se documenta regularmente la presencia de estos gránulos en las playas y a lo largo de los cursos de agua.
Estas observaciones sobre el terreno permitenidentificar la extensión y la magnitud de estos vertidos yalimentar los trabajos científicos y de análisis de Surfrider sobre esta contaminación, que sigue estando muy subestimada.
Estos datos contribuyen directamente a las acciones de incidencia política llevadas a cabo por la asociación.
En 2021, Surfrider publicó, entre otros, el informe Plastic Giants, que desempeñó un papel clave a la hora de incluir la contaminación relacionada con los gránulos de plástico en la agenda política europea.
Este trabajo de documentación permitió sensibilizar a los responsables políticos sobre los riesgos que estos microplásticos representan para el medio ambiente, y en particular para el océano.
Estos esfuerzos han contribuido a avances normativos concretos. En octubre de 2023, la Comisión Europea propuso las primeras medidas destinadas a prevenir la contaminación por pérdidas de gránulos de plástico.
En noviembre de 2025, tras un proceso de negociaciones entre las instituciones, que Surfrider siguió de cerca, se aprobó oficialmente un reglamento.
Este obliga a los Estados a garantizar que las empresas que manipulan estos pellets cumplan, entre otras cosas, con determinadas obligaciones de prevención y limpieza en caso de pérdidas.
De este modo, los datos recopilados sobre el terreno por vosotros, los ciudadanos, no quedan aislados: contribuyen a documentar la contaminación industrial, reforzar las pruebas científicas y respaldar la adopción de normativas destinadas a reducir dicha contaminación en su origen y a hacer cumplir el principio de «quien contamina paga».
Tabaco
El tabaco
Las colillas de cigarrillos son el residuo más recogido en las acciones sobre el terreno llevadas a cabo por Surfrider, y siempre ocupan el primer puesto en los recuentos realizados durante las recogidas ciudadanas.
Cada año se tiran al medio ambiente 4,5 billones de colillas.
Están fabricados con un filtro de plástico (acetato de celulosa) y liberan más de 7 000 sustancias químicas tóxicas; una sola colilla puede contaminar hasta 1 000 litros de agua.
Los datos obtenidos de las recogidas del programa RETRACE! permiten documentar la magnitud de esta contaminación en los entornos urbanos, costeros y acuáticos, y demostrar su impacto directo en los ecosistemas marinos.
Transportadas por el viento y las aguas pluviales hacia los ríos y, posteriormente, hacia el océano, las colillas se fragmentan en microplásticos al tiempo que liberan sustancias tóxicas que contaminan la fauna y la flora.
Estos datos de campo respaldan las campañas de defensa de Surfrider destinadas a responsabilizar a la industria tabacalera.
Así, los filtros de cigarrillos se han incluido en la Directiva europea sobre plásticos de un solo uso (SUP), que aplica el principio de «quien contamina paga» a los fabricantes para financiar la prevención y la gestión de esta contaminación.
Ante la magnitud del problema, Surfrider va más allá y pide ahora la prohibición de los filtros de cigarrillos, una medida respaldada por organizaciones sanitarias y por la Organización Mundial de la Salud, al tiempo que alerta sobre nuevas fuentes de contaminación, como los cigarrillos electrónicos desechables y los bolsillos de nicotina.
Así, los datos recopilados durante las acciones ciudadanas no se limitan a medir la contaminación: permiten documentar un problema sistémico, poner de manifiesto, a través del número de ciudadanía movilizada, la gran expectativa de que los responsables políticos adopten medidas ambiciosas, y respaldar medidas políticas concretas para reducir esta contaminación en su origen.
Plástico de un solo uso
El plástico:
, una plaga mundial del siglo XXI
Los plásticos de un solo uso (botellas, bolsas de plástico, envases de alimentos, bastoncillos de algodón o filtros de cigarrillos) se encuentran entre los residuos que se recogen con mayor frecuencia en las campañas de recogidas sobre el terreno.
Aunque están diseñados para utilizarse solo unos minutos, persisten en el medio ambiente durante años y constituyen una parte importante de la contaminación observada en las playas y en los cursos de agua.
Los datos recopilados y cuantificados durante las acciones de recogida del programa RETRACE! permiten documentar esta contaminación de forma precisa y periódica. Estas observaciones confirman la magnitud de un fenómeno mundial: la producción de plástico ha pasado de 1,5 millones de toneladas en 1950 a más de 450 millones de toneladas en 2020 (1), y podría alcanzar cerca de 740 millones de toneladas de aquí a 2040 (2).
Una parte importante de estos residuos escapa a los sistemas de gestión y acaba en el medio natural, donde se fragmenta progresivamente en microplásticos.
Los datos recopilados sobre el terreno han desempeñado un papel fundamental en la labor de Surfrider para reducir los plásticos de un solo uso desde el origen. En concreto, han contribuido a la adopción de la Directiva europea sobre plásticos de un solo uso (SUP), cuyo objetivo es prohibir o reducir algunos de los productos que más se encuentran en el medio ambiente.
Surfrider continúa hoy con esta labor, supervisando la aplicación de esta directiva en los Estados miembros, especialmente a nivel nacional, con el fin de garantizar su aplicación efectiva.
Por otra parte, ahora que se ha aprobado el Reglamento sobre envases y residuos de envases (PPWR), la asociación sigue actuando a nivel europeo para apoyar su aplicación, especialmente en el sector de la restauración, con el fin de promover soluciones de reducción y reutilización en lugar de alternativas engañosas.
Los datos recopilados también siguen utilizándose a nivel europeo en el marco del proceso de evaluación de la Directiva de plásticos de un sólo uso (SUP).
Así, los datos procedentes de las recogidas ciudadanas permiten documentar la magnitud de la contaminación por plásticos, respaldar normativas ambiciosas y orientar las políticas públicas hacia una reducción real de los plásticos en origen.
Biomedias
Los biomédicos
Los biomédias son pequeños soportes plásticos que se utilizan en numerosas plantas depuradoras para favorecer el desarrollo de bacterias que filtran las aguas residuales.
Sin embargo, cuando no se confinan adecuadamente, estos cilindros de unos pocos milímetros pueden escaparse durante episodios de lluvias intensas, desbordamientos u operaciones de mantenimiento. Una vez liberados, se suman a las 9 a 15 millones de toneladas de plástico que contaminan los océanos cada año.
Gracias a las observaciones realizadas durante las recogidas ciudadanas y a las notificaciones sobre el terreno en el marco del programa RETRACE!, Surfrider ha podido documentar la aparición de este tipo de contaminación, aún muy desconocida.
Hasta la fecha, se han registrado más de 40 incidentes de contaminación por biosoportes en 12 países europeos, con más de 1 600 testimonios de ciudadanos que han señalado su presencia en las playas y en los medios acuáticos.
Estos datos han permitido poner de manifiesto una contaminación que hasta ahora apenas figuraba en las estadísticas oficiales y han servido de base para los trabajos de investigación y defensa de Surfrider.
Esta movilización ciudadana ha contribuido a un avance importante: la inclusión de medidas de prevención contra la pérdida de biomateriales en la Directiva europea sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas (Urban Waste Water Treatment Directive).
Hoy en día, las recogidas y las denuncias siguen ampliando los conocimientos científicos y respaldando las acciones de Surfrider para documentar mejor esta contaminación y garantizar la aplicación efectiva de las medidas destinadas a prevenir estos vertidos en su origen.
Granulado de plástico industrial
Granulado de plástico industrial
Los gránulos de plástico industriales (GPI), también conocidos como pellets, sonuna de las principales fuentes de contaminación primaria por microplásticos.
Cada año se pierden en Europa unas 180 000 toneladas de gránulos de plástico, y cientos de miles de toneladas acaban en los medios acuáticos a escala mundial.
Gracias a las recogidas y a la cuantificación realizadas en el marco del programa RETRACE!, se documenta regularmente la presencia de estos gránulos en las playas y a lo largo de los cursos de agua.
Estas observaciones sobre el terreno permitenidentificar la extensión y la magnitud de estos vertidos yalimentar los trabajos científicos y de análisis de Surfrider sobre esta contaminación, que sigue estando muy subestimada.
Estos datos contribuyen directamente a las acciones de incidencia política llevadas a cabo por la asociación.
En 2021, Surfrider publicó, entre otros, el informe Plastic Giants, que desempeñó un papel clave a la hora de incluir la contaminación relacionada con los gránulos de plástico en la agenda política europea.
Este trabajo de documentación permitió sensibilizar a los responsables políticos sobre los riesgos que estos microplásticos representan para el medio ambiente, y en particular para el océano.
Estos esfuerzos han contribuido a avances normativos concretos. En octubre de 2023, la Comisión Europea propuso las primeras medidas destinadas a prevenir la contaminación por pérdidas de gránulos de plástico.
En noviembre de 2025, tras un proceso de negociaciones entre las instituciones, que Surfrider siguió de cerca, se aprobó oficialmente un reglamento.
Este obliga a los Estados a garantizar que las empresas que manipulan estos pellets cumplan, entre otras cosas, con determinadas obligaciones de prevención y limpieza en caso de pérdidas.
De este modo, los datos recopilados sobre el terreno por vosotros, los ciudadanos, no quedan aislados: contribuyen a documentar la contaminación industrial, reforzar las pruebas científicas y respaldar la adopción de normativas destinadas a reducir dicha contaminación en su origen y a hacer cumplir el principio de «quien contamina paga».